Orrialde:El imposible vencido (1853).pdf/22

Orri hau berrikusi gabe dago


II.


ya delante y me dirija; me ha sido preciso romper el camino en que apenas pueden servir las ideas de otros artes mas que para el cotejo, porque el bascuence es una lengua que congenia poco con las otras. Qué reflexioes, qué examenes, qué puntualidades, qué diferencia de dialectos fué preciso observar con el cuerpo de la lengua que es comun á todos! Es obra de muchos años, no solo por las dificultades intrinsecas, sino tambien porque ha podido ser el principal asunto de mis tareas. El impulso que me hizo empeñar en estudio tan espinoso, no fué sola la pasion de ennoblecer é ilustrar nuestra lengua y por este lado acreditar á la patria. Fué otro mayor y mas propio de mi caracter, y consiste en el gran bien y utilidad que espero se ha de seguir á todo el pais del bascuence. Alli es necesaria esta lengua, sirviendo muy poco el romance para el comun de la gente: por otra parte, se ignoran sus primores, frases, construccion varia y oportuna, ó hay muy corta noticia de esto. De donde nace que comunmente no se predica con la elocuencia y eficacia de que es capaz la lengua; que son pocos los que se aplican á este ministerio; que otros se amedrentan con la dificultad que no se esplica, como se debiera, la doctrina cristiana; que no hay libros que sirvan para estos importantes ministerios; que nadie se atreve á traducirlos de otra lengua. Pero habiendo ya arte con método y reglas fijas, y luego diccionario que, siendo Dios servido, se dará tambien á la luz pública, se ocurre á esto inconvenientes y podrán fácilmente los predicadores, misioneros, señores curas y otros celosos del bien de las almas, cumplir con sus obligaciones. Y esto baste para aquellos que hasta ahora han medido las utilidades de mi trabajo con su aprension sola ó tambien acompañada. Despues de esto pocas cosas tengo que advertir á los bascongados que leyeren este Arte. La primera es que no he podido corregir algunos defectos que reconozco en esta obra, por estar lejos del país, donde pudiera instruirme mas. La segunda, que no se contenten on leer uno ú otro punto del Arte, sino que le lean y con reflexion desde el principio hasta el fin, si quieren hacerse cargo de las reglas y de su conexion; porque lo que se esplica en la primera parte está dependiente de la segunda y tercera, y tambien al contrario. La tercera, que en todo caso observen que la construccion ó sintaxis del bascuence, comparada con la de otras lenguas es pospositiva: observacion de cuya falta ha nacido parte de la gran dificultad de componer Arte bascongado. Dice el romance, v.g.: para aquel, que lo come, donde preceden al verbo el articulo para del dativo, el pronombre aquel, el relativoque, y el artículo lo, que aqui es de acusativo y despues se sigue el verbo. Construye el bascuence: jatenduenárentzat, que siendo composicion de varias voces, parecen una sola. En ellas precede el verbo jaten-du en que se embebe el acusativo lo: síguese el relativo en ó ená, jatenduená, y despues del pronombre con su articulo 'arentzat, para aquel: y por la distincion se pudiera escribir: játen-duén-arentzát. La cuarta, que en las conjugaciones transitivas, especialmente del verbo neutro, pongo algunos romances impropios y no usados, solo por esplicar todo el sentido de la inflexion bascongada, y no porque se puedan ó deban usar.