Orrialde:El imposible vencido (1853).pdf/28

Orri hau berrikusi gabe dago


temente por buenos y dignos de usarse: lo cual dice tambien de algunos vocablos pegadizos. Taceo de Tuscis, et Sabinis quoque: nám uteo sermone utentem vectium lucilius insectatur, quiemadmodum pollio deprehendit in Libio patavinitatem: licet omnia Italica pro romanis habeam. PLurima gallica valuerunt, ut rheda, ac petorium quoque: quorum altero Cicero tamén, altero Horatius utitur et mappam quoque usitatum circo nomen, pœni sibi vendicant, et gurdos (leqe burdos) quos pro stolidis accipit vulgus, ex Hispania duxise originem audivi. Lo que aqui refiere Quintiliano sucede á muchos bascongados que solo tienen por buenos y elegantes los dialectos de su provincia, y es enfermedad comun de los que hablan cualquier lenguage que admite muchas variaciones segun la variedad de las provincias en que se habla. Pero es enfermedad de la pasion que debe curarse con dos onzas de razon y de inteligencia. Ya veo que la curacion no es fácil, pues aunque es una dosis tan corta, es receta que vale mucho y cuesta mas, ni tiene el vulgo caudal para tanto. Yo seguiré en este punto el juicio de Quintiliano, que todos los modos de hablar de las provincias de Ilalia los tenia por romanos, y asi yo tengo tambien por bellísimos a todos los dialectos del bascuence, no solo por que son propios y no pegadizos de otra lengua, sino mucho mas por que son muy arreglados y consiguientes y con raices fijas y seguras. En el discurso de este Arte se irán poniendo los dialectos en sus lugares.

§IV.

Declinacion del nombre acompañado.


Los nombres apelativos, y lo mismo se dice de los propios, se suelen tambien declinar acompañados y se rigen por los mismos artículos del nombre que quedan esplicados; pero de manera que aunque se multipliquen los adjetivos, no por eso se multiplican los artículos, sino que uno basta para el régimen de todos, y ese siempre pospuesto al último; v.gr., guizón edér galant-á.De manera que como en romance un mismo articulo rige muchos nombres, la agua clara, limpia, delgada, sin repetirse el articulo la agua, la clara, la limpia, asi tambien sucede en el bascuence. Apuntaremos solo un egemplar.
Nom. ur garbi-á, ác,
Gen. ur garbi-aren, etc.
Dat. ur garbi-arí, etc.

De aqui se conoce que yerran los que piensan que en bascuenco todo nombre se acaba en á, error en que estuvieron Garibay y Echabes y otros muchos que ciertamente son inescusables, pudiendo facilisimamente haberse desengañado con egemplares óbvios y con toda la construccion bascongada, que antes bien son pocos los nombres que se acaban en a. Pues por qué cuando se pregunta que hay por luz, por pan, por mano, se responde argui-á, ogui-á, escu á? Es por que no hay costumbre de responder con solo el nombre sino acompañado con su articulo pospuesto, que se pierde con frecuencia en la construccion: